www.som360.org/es
Blog

El trastorno por atracón en la persona adulta

Se trata del trastorno alimentario más prevalente y con más retos terapéuticos
Mº Eulalia Lorán Meler

Mª Eulalia Lorán Meler

Psiquiatra. Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Servicio de Psiquiatría
Hospital Germans Trias i Pujol
trastorno atracon

El trastorno por atracón es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por la aparición de episodios recurrentes de ingesta compulsiva o atracones, junto con ansiedad relacionada con la alimentación, comer a escondidas o en ausencia de hambre. Es frecuente referirse a este trastorno como BED (Binge Eating Disorder) en relación con sus siglas inglesas.

El trastorno por atracón es el trastorno de la conducta alimentaria más prevalente (3% de la población adulta en Estados Unidos a lo largo de su vida), siendo más frecuente en mujeres (3,5%) que en hombres (2%) y en población obesa (5 a 30%), especialmente en personas con obesidad mórbidas. Así mismo, es el trastorno de la conducta alimentaria más frecuente en hombres. Suele iniciarse en la adolescencia tardía o en la juventud y persiste hasta edades avanzadas.

Pregunta al experto

Los trastornos de la conducta alimentaria en la edad adulta

Este trastorno fue descrito por Albert Stunkard en los años 50, pero no se incluyó en las clasificaciones de los trastornos mentales hasta los años 80. Finalmente fue incluido como un diagnóstico con entidad propia en el sistema de clasificación DSM-5 en 2013.

Hablamos de un trastorno cuando se producen atracones recurrentes.

Un episodio de atracón se caracteriza por:

  • Ingesta, en un periodo de tiempo determinado, de una cantidad de alimentos que es claramente superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un periodo similar en circunstancias parecidas.
  • Sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio.

Los episodios de atracones se asocian a un intenso malestar emocional y se producen, como mínimo, una vez a la semana durante tres meses. Se caracterizan por:

  • Comer mucho más rápidamente de lo normal.
  • Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
  • Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre.
  • Comer solo a escondidas, debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere.
  • Sentimiento de disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado.
apetito tca

El apetito en los trastornos de la conducta alimentaria

El atracón es una conducta alimentaria que también aparece en otros trastornos de la conducta alimentaria que se caracterizan por la ingesta impulsiva, como la bulimia nerviosa o la anorexia nerviosa subtipo compulsivo. Pero a diferencia de estos trastornos alimentarios, en el caso del trastorno por atracón no se observa un comportamiento compensatorio inapropiado recurrente, como podría ser la restricción alimentaria, el ayuno o las conductas purgativas para eliminar las calorías ingeridas.

Para entender el trastorno por atracón, es fundamental comprender que no se trata de un trastorno caracterizado únicamente por la ingesta de grandes cantidades de comida. Es importante identificar y entender el componente emocional asociado a estas ingestas, tanto a nivel de malestar emocional como de pérdida de control durante el atracón, para poder incluir estos aspectos entre los objetivos terapéuticos y conseguir resultados positivos.

El trastorno por atracón se asocia frecuentemente a obesidad (30-45% de los casos) y a trastornos metabólicos asociados como la diabetes tipo 2, a su inicio precoz y a una peor evolución de la misma. Dada la relación tan estrecha con la obesidad, la obesidad mórbida y sus graves repercusiones para la salud, es fundamental profundizar en su conocimiento y tratamiento.

También se asocia a un peor funcionamiento social, al dolor crónico y a otras patologías psiquiátricas como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, los trastornos del control de los impulsos (abuso de sustancias, compra compulsiva, etc.), los trastornos del sueño, la depresión mayor y los trastornos de ansiedad.

En el estudio de sus bases neurobiológicas existen todavía muchas incógnitas. Tras múltiples estudios de neuroimagen, genética, neuropsicología y estudios animales, el trastorno por atracón se conceptualiza como un trastorno impulsivo/compulsivo, con alteraciones en la sensibilidad a la recompensa y sesgos atencionales relacionados con la comida. En los estudios de neuroimagen se han encontrado alteraciones en los circuitos córtico-estriatales similares a los identificados en los trastornos por abuso de sustancias. Las conductas de ingesta compulsiva se han asociado a alteraciones en las redes de neurotransmisión de los sistemas dopaminérgicos y opioides. El trastorno por atracón también se ha relacionado con una mala adaptación del circuito córtico-estriatal que regula la motivación y el control de impulsos.

¿Cómo se trata el trastorno por atracón?

El tratamiento del trastorno por atracón va encaminado a reducir la frecuencia de los atracones, las cogniciones alimentarias alteradas, mejorar el peso y la salud metabólica y regular el estado de ánimo.

El abordaje terapéutico se basa en el tratamiento psicológico, el psicofarmacológico y la combinación de ambos. Las guías clínicas basadas en la evidencia científica (APA, NICE, etc.) enfatizan el uso de la terapia cognitivo-conductual y de fármacos antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS) como la fluoxetina, o antiepilépticos como el topiramato en segunda línea. Existen enfoques que recomiendan una terapia centrada en el tratamiento psicofarmacológico o en el tratamiento psicológico de forma independiente, y otros enfoques que recomiendan el trabajo en equipo con la colaboración de psiquiatras, psicólogos, dietistas y trabajadores sociales, siguiendo la terapia cognitivo conductual como eje y utilizando el tratamiento psicofarmacológico como apoyo.

Atencion domiciliaria tca

Abordajes comunitarios de los trastornos de la conducta alimentaria

Webinar

De entre los diversos enfoques de psicoterapia, cabe destacar la terapia cognitivo-conductual, la terapia interpersonal y la terapia conductual dialéctica.

  • La terapia cognitiva conductual va dirigida a regular los patrones de conducta alimentarias y a reconducir los pensamientos relacionados con la comida.
  • En ocasiones se utiliza también la terapia interpersonal para resolver las dificultades de relación interpersonal que contribuyen al desarrollo del trastorno por atracón.
  • La terapia dialéctica conductual va dirigida a la identificación de desencadenantes de los atracones relacionados con las emociones y el aprendizaje de estrategias para gestionar y tolerar estas emociones sin realizar el atracón.

Los tratamientos psicofarmacológicos van encaminados a la regulación del estado de ánimo, la disminución de la impulsividad y el apetito y la reducción de los episodios de ingesta compulsiva.

  • La mayor evidencia científica se ha encontrado en los antidepresivos inhibidores de la recaptación de la serotonina, como fluoxetina y sertralina. Estos fármacos se asocian a una mejoría de aspectos emocionales, disminución del apetito y disminución de la frecuencia de episodios de ingesta compulsiva.
  • En una segunda línea se utilizan fármacos antiepilépticos como el topiramato y la zonisamida, que disminuyen la impulsividad y favorecen la pérdida de peso.
  • También se asocian fármacos estimulantes del sistema nervioso central, como la lisdexanfetamina, para reducir síntomas de impulsividad, inatención y episodios de atracón.

La mayoría de los estudios muestran eficacia de los tratamientos a corto plazo, en cuanto a reducción de los atracones. Son necesarios estudios a largo plazo para poder determinar la eficacia de estos tratamientos respecto a las ingestas compulsivas, la depresión y la obesidad. Dada la elevada prevalencia del trastorno de atracón y su repercusión para la salud física y psicológica es importante ampliar la divulgación sobre este trastorno alimentario y potenciar los programas preventivos.