El TDAH se caracteriza principalmente por tres síntomas nucleares: la inatención, la hiperactividad y la impulsividad.

La inatención hace referencia a dificultades para mantener la atención y la concentración de forma continuada, para recordar y seguir instrucciones y para resistir las distracciones cuando se está realizando una tarea, así como a una falta de persistencia en la realización de las tareas. Son personas que se caracterizan por ser olvidadizos, despistados, que suelen perder objetos y materiales a unos niveles que no son adecuados al nivel de desarrollo o a la edad. Estos síntomas de inatención conllevan en ocasiones dificultades en las relaciones personales. 

La hiperactividad hace referencia a una actividad motora excesiva, con movimientos continuos y nerviosos, y dificultades para regular la propia conducta, como por ejemplo permanecer sentado. Estas dificultades se presentan incluso en situaciones donde hay una demanda explícita de autocontrol, con una sintomatología excesiva para la edad o nivel de desarrollo y con una conducta no adecuada según la situación o el contexto. 


La impulsividad se refiere a la incapacidad para inhibir los impulsos tanto conductuales como cognitivos, teniendo en cuenta el nivel de desarrollo o la edad de la persona. Se observa la presencia de múltiples errores en las tareas por precipitación, intromisiones en las actividades de otras personas, una tendencia a interrumpir excesivamente a otros, impaciencia, dificultades para esperar el turno y verbalizaciones socialmente inapropiadas. La impulsividad también está indudablemente unida a la asunción de riesgos. Hay que tener presente que la intencionalidad de dañar no es una característica propia del trastorno.

SÍNTOMAS CARACTERÍSTICAS
Inatención
  • Tiene dificultades para mantener la atención de forma sostenida
 
  • Tiene dificultades para recordar y seguir instrucciones
 
  • Parece no escuchar
 
  • Se distrae con facilidad por estímulos externos
 
  • Tiene dificultades para organizar tareas y actividades
 
  • Olvida las actividades cotidianas con frecuencia
 
  • Pierde objetos
 
  • Evita las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido
Hiperactividad
  • Presenta una excesiva actividad motora
 
  • Tiene dificultades para permanecer sentado
 
  • Corretea o trepa en situaciones no apropiadas
Impulsividad
  • Comete errores en las tareas por precipitación u omisión
 
  • Habla excesivamente
 
  • Es impaciente
 
  • Tiene dificultades para esperar su turno
 
  • Interrumpe con frecuencia
 
  • Realiza verbalizaciones socialmente inapropiadas